Once páginas quedan por llenar,
Cuando comenzó eran sesenta y nueve y más,
Un cuerpo vacío anhelando ser llenado.
A diez días de tu partida,
Lo encontré guardado en el olvido,
De una casa a expensas de ese silencio,
Pasaron más de cuatro meses de la despedida,
Pudiendo seguir haciendo cuentas y más cuentas.
¿De qué serviría?
“Un espacio por llenar”,
El primer título que encabeza este libreto,
Justamente fue lo que sucedió,
Llené con cada palabra producto de mi ser,
Llené este espacio en blanco,
No sólo el papel,
Cada palabra resuena en mi alma,
Cada palabra ocupa un lugar dentro de mi.
Vuelve una y otra vez al comienzo,
Cada vez más puedo ver la serie de coincidencias que me envuelve,
Una palabra lleva a la otra,
Un pensamiento lleva al otro,
Más espacios son ocupados,
Menos espacios quedan libres.
La libertad llega más allá que este simple papel,
No esta acartonada por este pequeño rectángulo,
Sigue presente en el vuelo,
Mis pensamientos me llevan a otros cielos.
No vengo de aquí,
No soy de allá,
Soy de todas partes,
Pertenezco a mi.
En esta confusión de palabras vacías,
Que esconden la voz de mi salvaje interior,
Quedando dos hojas menos por llenar,
Estoy contando nueve,
Quizás mil,
Quizás una,
Pero nunca ninguna...
Mariana Pussó... 30/11/2011

1 comentario:
Una muy válida e íntima manera de honrar una memoria...
Un abrazo.
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