Anoche tuve otro casi-sueño (para los desentendidos, publiqué un relato llamado “El cuento del casi-sueño” en el blog, en diciembre de 2010). Comprendí en ese instante que estaba en un sueño confuso, pues me encontraba en la casa de ella. Intente llamarla pero las palabras no salían de mi boca, tuve que concentrar toda mi energía, era mi sueño, podía tomar el control allí. Pude pronunciar el cálido sonido que me reconfortaba tanto el alma: “¡Abu!”.
Apareció detrás de su máquina de coser, con un trapo, aguja e hilo en sus manos. Le pregunté con una sonrisa en el rostro: ¿Tomamos unos mates?
Estaba ocupada pero accedió a los mimos de su nieta. Mi mente había creado una imagen perfecta de su figura, la podía observar, estaba allí frente a mi. La abrasé fuertemente por la espalda, le sacaba una cabeza de ventaja. Se dio vuelta respondiendo al calor de mi abrazo, diciéndome un hermoso “te quiero”. Como no quererla, si fue como una mamá más en mi vida, siempre acompañándome, siempre a mi lado. “Doble o nada viejita”, le di un beso en un cachete y luego en el otro, bien fuerte, para que quedaran marcados en el recuerdo.
En ese instante me invadió una sensación extraña, creo que comprendí que quedarme en ese ensueño no iba a ser para toda la vida, en algún momento tenía que volver a la realidad. “Te extraño” le pronuncié mientras me alejaba de su borrosa figura para abrir los ojos hacia la áspera verdad; donde no puedo ver tu rostro sonriente y arrugado pero puedo recordarte y sentirte tan cerca de mi ser, en un abrazo infinito, que ni un casi-sueño puede igualar.
La mente juega con nosotros, lo que callamos en palabras al viento, surge de lo más profundo de nuestra alma, no calla fácilmente. Aunque mis palabras no hablen, son escuchadas en este inmenso silencio. Aunque no estés aquí para escucharlas, quiero creer que de alguna manera puedes interpretarlas, sentirlas en lo más profundo y lejano de tu existencia. ¿Qué esconden las palabras? Tal vez esconden lo que tratamos de expresar a través del alma, o tendría que decir: ¿Qué no esconden las palabras? Cada palabra se desliza en el papel, se desliza de tu boca, se mezcla con otras, formando un misterio, formando un devenir de mares diversos, que según con que ojos se lo mire, podrás decir que hay detrás de aquel horizonte, podrás decir aquello que esconden las palabras.
En ese instante que despierto, quisiera poder borrar de mi lista aquel suceso que me marco, aquella fecha del calendario que me cambió la forma de ver las cosas y de no poder verte ya nunca más. Agarrar una escoba y barrer aquel momento de mi vida, borrarlo, dejarlo atrás, pero entonces pienso: quizá no quiero borrarlo, jamás podría borrarlo completamente; siempre detrás de la escoba quedan pelusas guardadas, escondidas en el olvido, pelusas que marcan un pasado y un presente, pelusas que no quiero olvidar sino guardar en la memoria, el recuerdo de que pasaste por mi vida haciéndome más feliz, llenándola con tu presencia. Sabiendo que me pasaste la escoba por encima, dejándome detrás de ti para que siguiera adelante, como un halo de luz tocaste a mi ventana, dejándome miles de pelusas, que hoy me hacen recordarte con tristeza pero con la esperanza de poder recordarte con alegría. Sentir una suave brisa de paz, que dejaste al pasar tu escoba por mi vida, llenándola de pequeños momentos de “pelusa” o debería decir “felicidad”... aquello que queda detrás de la escoba... aquello que esconden las palabras...
Mariana Pussó... 15/08/2011
Más relatos en el blog de Juan Carlos: http://jwancarlos.blogspot.com/


17 comentarios:
Se lo grande que es el amor que se siente hacia una abuela, yo me muero por la mía, tan mayor... tan sabia, tan dulce.... Me has conmovido Mary.
Un beso
Me has hecho caer lágrimas de emoción...(de veras) se me contagiaron tus nostalgias!
¿Qué hay detrás de las palabras?...todo lo que pueda cargar en ellas el corazón, ni más ni menos...
Preciosa manera de evocar el recuerdo de un ser amado.
Un abrazo.
Te cpio: ¿Qué esconden las palabras? Tal vez esconden lo que tratamos de expresar a través del alma.
La idea coincide con la mía, pero no creo que lo hubiera expresado de forma tan bonita.
El relato es precioso, además, yo y supongo todos, hemos sentido alguna vez ese casi-sueño. Por eso llega más.
Muchos besos, Mary,
Jueveros!!! Me pone muy contenta poderlos emocionar!!! :0) Ya sea a través de las palabras, la música, el arte... emocionar es unas de las cosas más hermosas que podemos llegar a realizar... Besotes para todos ustedes!!!!
Mary esos recuerdos son los que hacen posible, que tu seas la que eres.
Besos ensoñados
Siempre digo que no porque no se diga deja de sentirse, pero cuando se sueltan así los sentimientos, sienta tan bien, verdad?, precioso homenaje a tu abuela, lástima que cuando están con nosotros pensamos que nunca se irán y no aprovechamos el tiempo como debiéramos con ellos... miles de besosssssssssssss
La mente nunca olvida lo aprendido o lo vivido, solo pone esos recuerdos o conocimientos en lugares de más dificil acceso, ¿usa una escoba especial? seguramente, y lo hace para preservar la cordura. Las palabras no precisan ser verbalizadas para esconder sentimientos, basta tenerlos ahí.
Un beso
Mary, estará para siempre, en los sueños, en imagenes, en las palabras que sí sirven, porque sirven para expresar estos sentimientos, maravillosas palabras, no sobran nunca, a veces se nos hacen pocas o demasiadas, pero cuando transmiten hay que sentirse alegre, ningún otro ser vivo se expresa como nosotros, para bien o para mal, y es un tesoro como en tú caso poder leer estas intensas palabras.
Nada de escobas, imposible limpiarlas de tantísimas motas prendidas, no vale barrer bajo la alfombra.
Besitos cariñosos.
mary, este es uno de esos relatos ue más que más me ha gustado de ti...bien porlas palabras, bien por la temática elegida..
por cierto, su señora agüela era y es precioooosaaa¡¡ un beso le das de mi parte cuando la rcuerdes...
las palabras que nos recuerdan a los nuestros tienen una característica: según pasa el tiempo aquellas palabras que nos decían de los nuestros ya idos y que eran palabras como, no sé, como por ejemplo mala, fea, criticona, esas van desapareciendo para dar paso a palabras como guapa, hermosa,etec...es decir, las palabras se van magnificando, las palabras van adjetivando a nuestros seres de tal manera que solo les queda lo bello, heroso, lo bueno...
medio beso, mary...
Considerá la emoción que me provocó tu relato, como un comentario hecho de palabras que esconden cosas.
Mary m gustaría tener recuerdos como esos -Las abuelas son esas segundas madres, pero con la agradable ternura de sostener sin demasiados regaños. Yo no conocí a ninguna de mis abuelas, murieron muy jóvenes, antes de que mis hermanos y yo nacieramos.
Hermoso y tierno relato.
Un abrazo.
Querida Mary, gracias por regalarle a este jueves un relato tan honesto y sobrecogedor. Le haz dado un sentido tan bello a los dos temas de esta semana, que no puedo si no sentirme impresionada.
Besos.
Hermoso Mary, me has hecho emocionar. Habiendo conocido a la abuela y el amor inmenso que tenía por sus nietos creo que este es el mejor homenaje.....
Bueno,es evidente que la tematica disparò tu emocionalidad por tus seres queridos y entrelineas la dicotomia de que hacer con los recuerdos cuando en los momentos mas inesperados surguen desde algun rincon,apenas se pasa la escoba.
¿Hay palabras suficientes para expresarlos? Tal vez quedemos cortos intentandolo.
Cariñitos
Son palabras mágicas llenas de dulzura y amor. No debemos olvidarlas porque son parte de nuestra andadura y aprendizaje, pues ellos nos enseñan. Nunca se olvidan y se sueñan más..
Emocionante relato el tuyo
Besos
De esas pelusas, nos vamos haciendo, por eso es fácil deshacernos en emociones cuando un relato así nos toca la fibra más íntima.
Un fuerte abrazo y un buen fin de semana.
me harías el favor de mandar tu mail...?? casi seguro que lo tengo, pero es que no lo encuentroo...
el mío es gustavo5620z@hotmail.es.....
GRACIASSSSS¡¡
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