Me encontraba viajando rumbo a la ciudad de Tandil, estaba leyendo una revista para pasar el rato. Me entretuve con un cuestionario de preguntas y respuestas, donde una de las preguntas era: ¿A que animal te gustaría parecerte? “¡Clásica pregunta que alguna vez hemos imaginado!”. Me quedé pensando, estaba segura de la respuesta a esa pregunta, pero entonces los vi a través de la ventana del micro...
Ha estado presente desde épocas muy antiguas, como medio de transporte, como medio de trabajo, como medio terapéutico para niños especiales, en los deportes e incluso en las guerras, frente al campo de batalla, con la cabeza en alto. Mi tío solía contarme que en tiempos lejanos, cuando era joven, él se encargaba de ganar su confianza, pero no de esa forma cruel y brutal, donde los golpean y se divierten de ese estúpido juego. “¡Quisiera ver que te humillen así para que te adaptes a otro!”. De a poco ganaba su confianza, con algo que servía más que sólo golpes, cariño. A su paso, lento, pero el resultado era un enlace muy fuerte, que los unía siendo uno los dos y que mostraba una vez más que los animales pueden sentir tanto amor como el ser humano, o incluso más a veces, ¡compañero fiel!. No se que impones pero tu presencia me cautiva, me quedo perdida en tu mirada, con todo tu ser, embobada como niño con juguete nuevo. Belleza cautivante pero más bello es tu interior, tu espíritu libre que corre por las nubes sin que nadie lo detenga, no vacilas, caminas con tu mirada en lo alto. Puedo sentir tu respiración, cada latido de tu corazón, que me abre aquel lejano y cercano recuerdo de mi infancia, que me dice que puedo ser tú por un momento...
Sin darme cuenta me encontraba trotando sobre aquel verdoso prado, sentía mis pesuñas sobre el sedoso, esponjoso y delicioso pasto. Podía correr sin restricciones, nadie me detenía, allí no había alambrados que me detengan, sólo el horizonte infinito junto al sol que se iba escondiendo de mis ojos. Siento el dulce sonido de mis pisadas, que truenan contra el suelo, resuenan alcanzando las más lejanas montañas. El viento me roza el cuerpo, mis cabellos vuelan, estoy compitiendo con el águila y por momentos siento que puedo volar.
Miro a mi alrededor, mis compañeros me siguen a la par en el viento, un río de espíritus que sueñan con la libertad. Ni los árboles me detienen, pues salto tan alto que casi puedo tocar las estrellas. Entre corridas y sueños pedidos, el cielo negro me envolvía cubierto de miles de estrellas. Me detengo a contemplar, bello manto que alumbra mis ojos, o talvez era mi mirada la que alumbraba ese oscuro lugar.
Estrellas, luces... “¡Señorita!”. El chofer me llamaba, habíamos llegado a la estación de Tandil, ya habían bajado todos y yo seguía allí como hipnotizada. Estaba oscuro y mientras volaba imaginándome en tu lugar había olvidado decir la respuesta a la pregunta... por un momento me puse en las pesuñas de mi caballo interior y me encontré frente a frente con tus ojos sobre los míos.


15 comentarios:
JAJA.... "señorita"! pobre chofer....me imagino que te llamó más de una vez...jeje.... me gustó la historia... y bueno, voy a ser el primero que opine sobre el delirio de tus fantasías...fantasías jueveras... la verdad, aunque primero, bienvenida a los jueves que tanto te nombre... me encantó el relato... creo que me perdí con ese pasto esponjoso... además...es tan rico...hasta me imaginaba el olor al pasto recién cortado... ese olorcito rico, medio húmedo... y tomando limonada...mientras te veía correr con el caballo media entre las nubes! jeje... buenisimo mary, como siempre... No dejes de darle rienda suelta a ese caballo-motor que te sigue impulsando, desde siempre a escribir...
besos
Una viaja por su cuenta al sueño, y ve esa belleza, las crines al viento, galopa, trota, relincha, bien hecho, bien soñado y relatado. Casi me convierto en Bucéfalo el de Alejandro, o en Pagaso con alas o mejor, en Centauro, medio hombre medio caballo, doble ventaja.
Mary, debemos echar los sueños, como tú libres, pese al chofer o a quien sea. Gracias por la cabalgada libre.
jajaja Me alegro que hallan viajado conmigo y mi caballo interior!!! La verdad que disfrute mucho escribiendo este relato, aunque estoy con poco tiempo porque rindo un final el martes, me tome un tiempito para poder escribir tranquila, siempre me había imaginado si pudiera ser un caballo pero nunca lo había escrito, y bueno salió esto... jeje Besotes para los dos!!!! y seguiré cabalgando!!!!
Limonada gato, que rico!!! jaja te abrí los sentidos gustativos parece jajaja
Precioso tu relato. He volado contigo recorriendo los prados en completa libertad.
El caballo, precioso animal.
Un abrazo.
Los seuños nos embelesa y transportan hacia aquellos lugares poblados por nuestras fantasías, y sabes, es algo bueno, porque estimula nuestro cerebro. Me ha gustado mucho compartir estas fantasías contigo.
Besos
Hola!!! Que bueno lo de los jueves literarios!! Me encantó tu historia, que te metieras en el espíritu libre y salvaje del caballo; para recorrer tu mundo mágico!!! Besos!!!
Hola amiga!!!!
Bienvenida este mundo de los jueveros, lleno de fantasias...
Has dado rienda suelta a tus sueños, a tus ilusiones, a tu yo interior, en el alma de un caballo.
Lo has narrado con tanto sentimiento que podíamos sentir lo mismo que tu, oler los mismos olores, sentir el mismo viento y trotar con el mismo paso...
Ha sido una delicia!!!! Gracias y espero que nos volvamos a ver.
Yo, me quedo, con tu permiso.
Un besito
Brioso caballo, suave caballe, noble caballo. Elegiste un animal que representa libertad y nobleza. Recordé la película de Robertd Redford,la del susurrador de caballos y es que susurrando y dando cariño, hasta las fieras se amansan.
Muy lindo relato y por supuesto, bienvenida al club!!!
un fuerte abrazo (un guiño a la piedra de Tandil)
Ensimismada siguiendo el galope de tu caballo interior, te sorprendió la voz del chofer. Noble, bello y vigoroso animal que ha sido espectador y protagonista de la historia de la humanidad al lado del hombre, desde la noche más remota de los tiempos. Hermosa elección.
Bienvenida al club. Espero seguir disfrutando con tus entradas.
Un abrazo.
al contacto con los animales mediante los susurros afectivos, al acercarse al animal mediante el amor, al hacerse con el cariño de los animales mediante la confianza que se les da...me ha encantado esa primera parte de tu relato. di que sí, no hace falta dar ni un solo golpe para ser uno tú y un animal,¡ninguno! un poco de cariño y el animal ya lo tienes ganado.
no me extraña qu partiendo de este inici, luego en el micro una persona se dedique a la ensoñación, no me extraña que dicha persona en el sueño se funda con el bello animal que es el caballo.
me ha encantado tu relato...
bienvenida a esta reunión...que ns sigamos disfrutando.
besos.
Aquí me vengo y me quedo Mary. Primero darte la bienvenida a los jueves, a la libertad de cabalgar con tus sueños vivencias y fantasías. Mis vivencias me han llevado a “susurrar” a los caballos, a rascarles el interior de las orejas, a ganarme su confianza con cariño y me lo han devuelto con creces. Sobre el lomo de un caballo experimenté la mayor sensación de libertad que puede sentirse, el día que lo cabalgué sin silla, sin cincha, sin estribos ni riendas cual dos animales salvajes en comunión. Eso fue hace ya mucho tiempo y en ocasiones aún sueño con ese galope y siento el viento en la cara. Me ha gustado mucho tu relato y como lo has expuesto. Un besillo
Gracias a todos por la bienvenida a los jueves literarios y por pasar a cabalgar conmigo!!! jajaja Besote para todos y nos estamos viendo en el próximo relato!!! :0)
Hola Mary, bienvenida.
Esto del "Jueves..." gana en cantidad y calidad.
Excelente relato, muy profesional diría yo, con un tema atractivo y una descripción impecable.
Besos
Alfredo!!! Gracias por la bienvenida tmb!!! Me alegro que te halla gustado el relato, disfruté mucho al escribirlo!!! La idea de los jueves me ha parecido fantástica!!! :0) Besos y hasta la próxima!!!
Bello y noble animal donde los haya, no me extraña que lo hayas elegido para tu relato.
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