lunes, 21 de octubre de 2024

Este jueves relato: collage de palabras-"El olivar del infierno"

Este jueves relato: collage de palabras...





 “El olivar del infierno” 

“El olivar”, recuerdo muy bien el nombre del barco en el que llegó aquel marine a la península. Tenía unos bellos ojos grises, cabello moreno y era unos años mayor que yo. Una tarde calurosa observaba el océano desde la costa, se veía a lo lejos como danzaba una ballena junto a su cría, el mar acariciaba la arena, la brisa me rozaba las mejillas mientras el sol se ponía en el horizonte. A lo lejos lo vi caminando, se dirigía hacia donde estaba sentada, justo a la altura del restaurant “El oriental”, la música se escuchaba suave y había un delicioso aroma a mariscos. Se paro justo frente a mí y me pidió fuego, tenía un aire gótico en su expresión. Así fue como comenzó nuestra extraña amistad, sentí una inmediata conexión hacia su misterioso pasado, él sólo decía lo mínimo sobre su vida pero no necesitaba saber demasiado, me sentía muy cómoda con su compañía y no paso demasiado tiempo para caer en la tentación de sentir su piel cerca de la mía. 

Supe muy bien cuál fue el momento exacto en que me dejo de ser indiferente, ese gesto que realizó cuando nos cruzamos en el pueblo por casualidad, fue mi perdición, comprendí que había caído en las garras del deseo y no había delicadeza que pudiera esconder el fuerte apetito sexual que me producía el intercambiar miradas o simples mensajes. 

Siempre olía a frutas, en especial a limones, trabajaba como ayudante de cocina en el café de Horacio, “La mansa” se llamaba el lugar. Los budines de almendras de la pastelera eran los mejores de todo el pueblo, “los magos no revelan sus secretos” decía María a sus comensales. Ella tenía mucha experiencia en la cocina, le daba las indicaciones a seguir y fue así que el ex-marine poco a poco se volvió un excelente chef en pastelería. 

Fernando, así se llamaba él, guardaba un secreto sin dudas pero su lema era vivir y disfrutar plenamente el día a día para hacer una colección de canciones e invertir su tiempo con momentos de calidad. Algo que me atraía de él era su mágica forma de hacerme sentir incomoda, especial, deseada, celosa, masculina y femenina al mismo tiempo. 

Poseída por la imprudencia de su accionar y haciendo efectivas sus palabras, aquel atardecer me fui a encontrar con él en las terrazas del restaurant “El oriental”. Bajamos a la playa, sobraban las palabras, las miradas eran cada vez más intensas, lo que me había detenido hasta ese momento me dejo de importar, sólo quería sentir sus manos sobre mi figura. El soñar con el excitante encuentro me había puesto nerviosa pero lo único que pasaba por mi mente en ese momento era que él hiciera posesión de todo mi ser. Sin muchos rodeos me acorraló sobre aquella palmera, sentí sus exquisitos labios haciendo contacto con los míos, me temblaban las piernas en el instante previo, pero al sentir su cuerpo sobre el mío me deje llevar por la marea a ese oasis de seducción. Me apretó con fuerzas tocando mis ardientes nalgas produciéndome un éxtasis que no podía contener, rompí los botones de su camisa al intentar desprenderlos. Puso su mano en mi vientre y bajo lentamente para humedecerme y arrancarme con excitación las prendas que me cubrían. No tuvo que hacer mucho para desencadenar mi primer orgasmo, estaba locamente poseída por la lujuria. El sentir su fuerte y erecto miembro me llevo a lugares impensados, naufrague sin dudas por el suculento y apetitoso devenir de los sentidos hechos pasiones. 

Era la medianoche, el cielo se cubría de estrellas, él me observaba en plena desnudez, saboreaba con sutileza cada centímetro de mi cuerpo jugando con su boca y sus manos. Fue una velada inolvidable, llena de frenesí, llamas y sensualidad. 

Mi instinto me revela aquello que fue anunciado por el viento que trajo la tempestad, así de fugaz fue su paso por la tierra prometida, porque nunca más volví a ver a Fernando, tal como un día apareció sin un pasado, así se fue sin dejar rastros... Recuerdo bien sus últimas palabras: “gracias por este paraíso de infierno”... 

La rueda del universo quería jugar conmigo, la marca de sus besos me ardía y me quemaba la piel y así me consumí en el propio infierno...Mí cuerpo pedía volver a arder nuevamente...

                 

21/10/2024 Mariana Pussó 


27 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Paraíso, inferno, sensaciones opuestas unidas en un encuentró único pero intenso.
Magistralmente contado.
Besos.

Mari dijo...

Gracias Demiurgo por tus palabras! El paraíso puede estar en el mismo infierno! Jajaja Besos por ahí!

LÚCAS dijo...

MARI


Querida amiga, quise acercarme a ti para acompañarte y agradecer tu presencia en mi rinconcito poetico, y me volvio a borrar el primer mensaje, sere breve por las dudas, dulce Marplatense te dejo mi cariño y agradecimiento por tu actitud.
Besote

LÚCAS

Mari dijo...

Tendrás que copiar el texto siempre por las dudas sino jaja La verdad nosé porque no te deja... Gracias por pasar por acá Lucas! Besos por ahí!

Campirela_ dijo...

Muy bueno tu relato, es un estar en el cielo y en el infierno, pero acaso la vida no es asi. Un besote

Mari dijo...

Si Campi jajaja Gracias, me alegro que te gustó! Besos por ahí!

Eukel dijo...

Se me presenta evocadora la imagen que ofrece este texto en el que fusionás a los personajes con el paisaje y las interacciones. Genera una atmósfera intensa. Lo más interesante es que tu relato se aleja de lo común de algo que ocurre de manera pasajera, lo que haces es establecer un "ahora" sin pasado ni futuro bien detallado.
Abrazos.

Mari dijo...

Así es Eukel, hay relaciones que no tienen un pasado ni un futuro, solo el presente... Bueno en realidad en la vida solo tienes asegurado tu presente jaja y por eso siempre hay que disfrutarlo lo más que se pueda...Besos por ahí y gracias por pasar!

María dijo...

Eso es lo que hay que hacer vivir y disfrutar. Cielo e infierno. Pasión y vida. Que ardan los cuerpos y las pieles.

Has utilizado todas las palabras muy buen texto.

Besoss.

Nuria de Espinosa dijo...

Hola Mari, qué extraña es la vida a veces que pasa como un vendaval sobre ti .. me gustó mucho todo el texto, profundo e intenso y especialmente esta frase: veía a lo lejos como danzaba una ballena junto a su cría, el mar acariciaba la arena, la brisa me rozaba las mejillas mientras el sol se ponía en el horizonte... Una maravilla, un abrazo.

Mari dijo...

Jajaja Así es María, lo más preciado que tenemos es el presente, el pasado ya es pasado y el futuro es incierto... Besos por ahí!

Mari dijo...

Gracias Nuria por tus palabras, me alegro que te halla gustado! La conexión con el mar es algo muy fuerte, soy una enamorada del mar y si puedo poner un poco de ello en mis relatos aprovecho! 🌊 El resto de la historia si intenso, a veces así me siento agua y fuego al mismo tiempo, paraíso e infierno jaja Más un poco de imaginación...Besos por ahí!

Tracy dijo...

Un gran relato, interesante y que cumple la premisa de usar las palabras que se pedía.
Te felicito y te abrazo.

Marifelita dijo...

Ya lo dicen, que los marineros tienen un amor en cada puerto! Al menos se llevo una experiencia intensa para el recuerdo! Un abrazote!

Mari dijo...

Gracias Tracy! Besos por ahí!

Mari dijo...

Jajaja Así dicen de los marineros, tal vez su secreto viene por ese lado! La intensidad de ese presente que compartieron nadie se la quita eso si! Jeje Besos por ahí!

Neogeminis Mónica Frau dijo...

Vaya! pensé que te habia comentado ya, pero quizás me fui sin darle el clic jeje. Excelente texto en el que has inculido todas (no las conté, pero son muchas jajaja) las palabras del collage dentro de un texto que no pierde fluidez y mantiene coherencia narrativa. Me alegra que te hayas sumado con entusiasmo a esta propuesta que -temí- asustara un poco, pero no. Por lo visto ha sido motivo de interés y creatividad. Un abrazo y muchas gracias, Mari

Somos Artesan@s de la Palabra dijo...

Hola Mari, un sitio especial donde dar rienda suelta a la pasión, un amor, pasión de un momento y el eterno recuerdo.
Una historia muy linda que es placer leer con la música que acompaña perfectamente.
Un abrazo.
PATRICIA F.

Gustab dijo...

un momento donde tu cuerpo te llamaba a detenerte... el hizo las cosas bien, y ella lo supo disfurtar sin culpas, un gran paso para el hombre, y un pequeño paso por la humanidad.

lady_p dijo...

Un encuentro sexual apasionado. Muy bien hilvanado el collage. Un abrazo!

Diva de noche dijo...

Un amor tormentoso por todo lo alto...de esos que de tan ardientes te consumen hasta los huesos y que luego, cuando se van te dejan sumida en el infierno...pero con una inmensidad de recuerdos...asombrosa toda la conjugaci'on que hiciste con las palabras besosssss

Dafne Sinedie dijo...

Un relato ardiente que nos deja con las mismas ganas de más que la protagonista. ¡Ojalá se volvieran a encontrar! Ojos grises, cabello moreno... No me extraña que no pudiera aguantar la tentación.
Me hizo gracia que ambas hemos usado la misma frase: "los magos nunca revelan sus secretos" ;)
Un besazo, Mari

rodolfo dijo...

una experiencia que valió la pena, un premio a la entrega y disposición, acompañado de una pluralidad de palabras nominadas bien aplicadas Un abrazo

José A. García dijo...

En algunos cosas, cielo o infierno dan lo mismo...

Saludos,
J.

Mari dijo...

Gracias a todos por pasar y por sus palabras! 💙 Recien me volví a conectar porque estaba de viaje! Besos para todos!!!

Tribuna de Lobos dijo...

¡Hola, Mari! Muy bueno el relato con todas las palabras, me ha gustado mucho. Felicidades :D :D
Saludos. AlmaLeonor_LP

Rajani Rehana dijo...

Beautiful post

Este jueves relato: "Ensalada de pimientos"-"Piquillos del infierno"

Este jueves relato : "Ensalada de pimientos"-"Piquillos del infierno" " Piquillos del infierno " La forma perf...