Este jueves relato : El arte de no hacer nada...
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Las imágenes que acompañan el relato son de mi autoría de los paseos en bicicleta por la costa y el mate de cerámica de amoniteceramicadelmar-instragram-.
Miré el reloj y me dirigí a la cocina a preparar unos mates. Prendí el fuego de la hornalla, cargué la pava con agua del grifo y la apoyé suavemente sobre la llama. Mientras esperaba que el agua estuviera en su punto justo le eché yerba al mate, mi preferido, hecho de cerámica, con olas dibujadas sobre su textura, que daban la sensación de estar cerca del océano...
Desde pequeña sentía cierta atracción por el mar pero siendo más adolescente había emprendido este viaje de ida, el cual ya no tuvo retorno. Me había enamorado del bello manto que cubre sus olas, como oasis en el desierto necesitaba ver en el dulce firmamento el azul apacible que lo cubre, a veces se desprendía un exquisito verde agua, en otras ocasiones un gris tristeza, en la paleta de colores que cambian como las estaciones del año, como las emociones que encierran a cada ser.
Por momentos me rodeaba un brusco estruendo al golpear fuertemente sobre las piedras, para después deslizarse acariciando la áspera corteza llena de marcas que deja el correr del tiempo. A veces calmo y dócil, reposa sus aguas sobre el brillo de la luz que lo contempla, mis ojos se reflejan en él, es imposible dejar de mirarlo, te hechiza con su encanto, te deslumbra y te arrastra a lo más profundo de su rebozo. Cuando se enfurece, te rasga la piel desangrando las llagas, así se siente, un tornado de emociones que bailan al compás de la danza de aguas que se hacen fuego y cenizas.
Imagino y te pienso, suenas en cada latir, retumba en eco y descubro que cada vez que te alejas apareces cuando estoy a punto de olvidarte, me salpicas y me invade nuevamente esa adicción que recorre cada hilo que me cubre el cuerpo y me retuerce el alma. Curioso el destino se burla de mí, me estremezco de sólo sentir tu presencia cerca, como la espuma que llevan tus manos, me agita y tiemblo al rozar tus dedos junto a los míos.
Sigo pedaleando junto a él, cada día y a cada hora te contemplo de mil maneras distintas, así como mi espíritu libre me dejo llevar por el fluir de la acción, me dejo sacudir por tu seducción, observo los bellos paisajes que acompañan tu delicada envoltura; desde radiantes atardeceres hasta el ver salir sobre tu cobijo la gigantesca luna llena en su rubor anaranjado y vivaz.
Salvaje, natural, imposible de describir en una palabra o en un sentimiento... fugaz, eterno, calma, tormento, alegría, tristeza, esperanza, desaliento, compañía, soledad y la lista continúa...
Observo el calor de mi alma desnuda ante tanta presencia, comprendo que me une una conexión inexplicable, a veces pareciera que mi voz habla a través de tí, se expresa con cada movimiento que envuelven tus aguas y me hundo en la calma de tu reluciente esplendor, hasta perderme y desaparecer en las oscuras y penetrantes mareas.
-¡Mari!¡Mari!
Una voz dulce me llama, mi prima me saluda y me pregunta mientras se ceba un mate ella misma...
-¿Qué has hecho por la tarde?
-Nada...creo – Le respondo mientras sonrío y veo el manto de tus aguas reflejado en el iris de mis ojos...
05/08/2024 Mariana Pussó
21 comentarios:
Me gusta mucho tu relato, repleto de sensaciones que supiste transmitir a la perfección, me pareció estar ahí, frente al mar, mirándolo.
La foto del mate en la playa es preciosa y el mate muy lindo.
Un abrazo
PATRICIA F.
Ah , mira ,
el mismo
que está,
en el blog
de María.
Esa es una de las ventajas de estar sin hacer nada: el silencio interior te deja oír las emociones. Un texto muy poético y emotivo. Un abrazo!
Great blog
Vaya manera más bonita que has descrito la manera de observar el mar, me ha encantado, Mari , es cierto que el mar tiene tantas caras, lo mismo le ves salvaje, que triste, o un color precioso, y es que el mar nos transmite tantas cosas. Es maravilloso quedarse a observar el mar, nada más que eso, y parece que el mar te susurra y te pierdes en su belleza.
Un placer leerte.
Besos.
No hacer nada es crear un mundo aparte, cuando no hago nada pienso en ellas y me inspiro. Antguos, presentes y futuros....ellas me inspiran.
Este relato es un embeleso total a ese amante mar que te obnubila los ojos del amor con su niebla y el vaivén de sus olas, y te hace escribir esas palabras que más que prosas, parecen poesía plena donde le das reposo a tu particular visión del amor eterno hacia el mar…bellísimo relato de no hacer nada..bsss
Un torbellino de emociones el que nos despierta esear inmenso y poderoso! Precioso tu relato! Totalmente poético! Un abrazote!
relato maravilloso, lleno de poesía que he disfrutado en toda su extensión y profundidad, porque yo también soy una enamorada del mar.
Qué belleza de texto, desprende muchas sensaciones que te hacen transportarte hacia ese hermoso mar que reflejan sus ojos. Te felicito. Un fuerte abrazo
El mate acompaña muy bien el rememorar y el ocio.
Bien contado, amiga poetisa. Besos.
Precisamente cuando no se hace nada, es cuando se puede viajar mas lejos. Solo con mirar las olas del recipiente de tu mate, la imaginación te traslada a ese mar que recuerdas.
fantastico. Un transportador de emociones y sensaciones portatil. No pierdas ese mate. Toene magia además de arte.
Abrazooo
Simplemente precioso. Tu escrito es un homenaje al mar océano, una oda apasionada sobre la fuerza y la belleza que generan sus aguas, su manto de luz y color. En ocasiones tus palabras parecen definir a una persona a la que amas. Es un texto tierno, lleno de expresiones muy sentidas:
"...hasta el ver salir sobre tu cobijo la gigantesca luna llena en su rubor anaranjado y vivaz".
Ha sido delicioso leerte.
Enhorabuena.
Creo que no debe haber otro paisaje con más poder de seducción que el mar. Contemplarlo es un camino de ida a la retrospección. Coincido. Un abrazo
cómo disfrutas de tu imaginación, la dejas en libertad como esas olas y nos atraes a tu narracion Un abrazo
El no hacer nada es como un reencuentro con ese ser que llevamos dentro, que nos desvela emociones y sensaciones que percibimos de manera diferente.
Ese mate tiene magia, y el puchero, por lo visto, también... El hervor del agua como el rugir del mar.
Me ha encantado el conjunto de emociones que roza cada una de tus letras. Se mecen al ritmo del agua.
Millones de gracias por tu participación. Es preciosa.
Un beso enorme :-)
Pues dio para mucho esa siesta, y seguro que fue reparadora.
Un texto precioso y marino. Un abrazo fuerte
Hola María:
Ha hecho lo importante, que es disfrutar del sitio. Para eso, simplemente hay que contemplar lo que se tiene alrededor y sentir los olores, los sonidos, etc. El mar es muy rico en todo ello y, como bien dices, no todos los días tiene el mismo color ni olor... 🌊
Un abrazo.🤗
Esas tardes son las mejores, sin lugar a dudas.
Saludos,
J.
MARI
Primer contacto contigo amiga, me encanta la soltura atrapante que tienen tus letras, un halo misterioso e invitante, insinúa y oferta sutilmente a recorrer tus trazos, me voy feliz envuelto en la frescura simple e intrigante a la ves, con el arte capaz de lograr esa atracción tan natural y sincera.
Mi cariño para ti, cuídate chica.
LÚCAS
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