miércoles, 10 de julio de 2024

Este jueves relato: "Aprisa y corriendo"-"Confesiones de diván"

Este jueves relato : "Aprisa y corriendo"

Para más relatos te esperamos en el blog de Mag: https://latrastiendadelpecado.blogspot.com

Se propone una serie de locuciones -adjetivas, adverbiales, verbales, conjuntivas- y otras latinas, para elegir una o dos de cada grupo e introducirlas, adaptándolas en un texto:

Ni más ni menos- A tontas y a locas- Dormirse en los laureles- Irse de boca- Una que otra- Mosquita muerta.

Corpus deliti(cuerpo del delito)-Cave canem(cuidado con el perro)-Sine qua non(sin la cual no)-Mea culpa(mi culpa)-Fial lux(hágase la luz)-Ex abrupto(de improviso).


"Confesiones de diván"

Elizabeth recordaba aquella extraña sensación que parecía haberse diluido con el paso de los años bajo su sombra. Ese bello sentimiento le recorre el cuerpo, electrificándole la piel, siente que sus emociones van en varias direcciones, el roce del aire la acaricia y se encuentra flotando en su propia ensoñación. A tontas y a locas se ve un día haciendo cosas que creía haber dejado atrás, sin darse cuenta sigue el aliento de aquel latir que la lleva por caminos sinuosos, lleno de elocuentes curvas que arañan el alma locamente extasiada.  
Aquel corpus delicti(cuerpo del delito) lleno de ansiedades que recorren de adrenalina los lazos que bombean en su cuerpo. Por momentos Elizabeth siente tristeza, por momentos inquietud, por momentos la invade la locura, porque sabe que detrás de aquella emoción rebuscada no hay un camino a escoger, ni más ni menos se encuentra con una gigantesca pared donde se estampa mientras se desprende en cristales que se enraízan en la tierra de la razón y del entendimiento.  
Espera cada día que transcurre que en un ex abrupto(de improviso) le escriba, la mire, se acerque al deseo de su existencia. Se distrae pensando con destellos que se abren al pasar, se incendia con la sola marca de sus dedos dibujando hechizos sobre cada detalle de su cuerpo desnudo. Fial lux”(hágase la luz) dijo, porque quería poder mirar sus brazos apoyados sobre la pared mientras en su lujuria no podía dejar de pensarlo, quería irse de boca para decir su nombre con letras mayúsculas, porque en él encontraba su inspiración, su mente, su cuerpo y su alma se movían en esa dirección.
Mea culpa”(mi culpa) se repetía Elizabeth una y otra vez por haber tentado a la suerte esa moneda, cara o cruz. “Cruz, sí”, le hizo la cruz, puesto que las tentaciones vienen de la mano de lo prohibido. Recordó aquella rosa seca tras el paso del tiempo, aquella rosa que fue musa de palabras escritas al viento, que expresan en sueños el deseo liberado de la prisión.
En ese vaivén de emociones cruzadas sigue caminando por impulso, buscando llamar su atención, que por momentos es escasa, que por momentos resurge del silencio y la lleva a naufragar en las olas de la pasión. Se detiene en esta niebla, piensa los pros y los contras de esta ecuación matemática pero no llega a ningún resultado. Le da vueltas al asunto y comprende que si se trata de él no hay razonamiento que encuadre, el alma salvaje se desprende y en un suspiro se ve siguiendo los pasos desafiantes de esta libido caprichosa, que lo cela en su afán de tenerlo cerca muy cerca, imaginando sus labios profanando la corteza que recubre su esplendor. 
Cierra los ojos y lo piensa, así se siente, en un pestañar surgen mil emociones en una, cierra los ojos, cierra la puerta de su alma...dejando entreabierto a los azares de esta incertidumbre de notas que rasgan la piel desangrando el aliento...

09/07/2024
Mariana Pussó

martes, 2 de julio de 2024

Este jueves: 4 indicaciones..."Espejismo, delirio o realidad"

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Se propone escribir sobre un tema libre, eligiendo el género, la forma y las características generales que más le gusten a cada participante, pero… respetando 4 indicaciones muy específicas que deberán obligatoriamente aparecer dentro del relato, destacando gráficamente su inclusión (negritas, mayúscula, color, etc.)

1: Un lugar debe aludir en algún momento de la narrativa a un rincón sin luz.
2: Tres verbos durante el relato (con flexibilidad de tiempo y conjugación) deben aparecer las siguientes acciones: Titilar, predicar, perseguir.
3: Una metáfora (de libre elección).
4: Frase final a modo de cierre de la historia, deberá incluirse “…y no supo qué contestar”.

Espejismo, delirio o realidad ” 


Luci lo había conocido en condiciones no muy convenientes, no había sido un flechazo de entrada, pero en el aire volaba cierta incertidumbre, sentía una pequeña incomodidad al cruzar esos breves encuentros de miradas fugaces. Las coincidencias eran esporádicas, pero poco a poco ese ser extraño fue apoderándose de una bella magia que perfumaba de arrebatos esa locura de sus pensamientos. Algo en su mirada, su sonrisa, su personalidad, ser reservado, directo, seguro de sí mismo... Por momentos los versos rosaban su alma, por momentos sólo recibía un vacío a sus preguntas, pero al final siempre aparecía un destello que la invitaba a seguir teniendo esa pasajera ilusión. Cuando el rincón de la habitación parecía hundirse en las profundidades de la oscuridad , un halo de luz titilaba para hacer volver a latir ese corazón lleno de polvo.
No sabe cómo fue que sucedió, pero un buen día se vio persiguiendo a aquel distraído palpitar. Sus rostros se rozaron al saludarse y Luci sintió que el magnetismo empezaba a brotar, su corazón se aceleraba cada vez que lo veía pasar, el flujo de sangre correría muy rápido cuando en una fricción se encontraban sus manos junto a las de él. No quería sentir, sabía que los enredos de aquella lana sin enrollar la llevarían por caminos sombríos, que si entraba en ellos, la salida se tornaría rebuscada y torcida. Se predicaba todos los días en su cabeza los motivos por los cuales no debía saber más de él, pero al segundo que pasaba olvidaba todo y se hundía nuevamente en sus ojos, con la mirada perdida le sonreía al vacío.
En sus breves encuentros imaginaba como sería erizar su piel, tocando cada detalle de su figura, su sexy musculatura la llevaba a los lugares más prohibidos de su ensoñación. Se veía acercando su rostro tan cerca de sus labios hasta naufragar en el calor de sus cuerpos arrasados ​​​​​​​​​​por la lujuria. Ella le acariciaba la espalda bajando lentamente hasta lugares más atrevidos, él besaba sus extasiados pechos al viento. Esos brazos fuertes la tomaban por detrás, la besaba mordiendo su cuello suavemente, y con sus manos bajaba por su vientre hasta alcanzar el placer de palpar aquella flor en pleno esplendor, abierta a sentir ese fuego que nos hace vibrar de tanta pasión. Su visual se reflejaba en aquel espejo empañado, podía imaginar que escondía su cuerpo debajo de su ropa, podía tocar con los dedos los lazos dibujados en su piel. Tan poderosas eran sus fantasías que por momentos sus cuerpos se unían en ese delirio de fascinación penetrando las profundidades de su ser, dejándose llevar por el goce de sus labios encarnados en los de él.
Luci se preguntaba si él sentiría lo mismo que ella, pero la pantalla vacía no daba señales de humo. En ese cruce de miradas que se refractaban, ella le preguntaba cada día al espejo, si aquellas emociones encontradas serían parte de su ser o sólo un chispazo que se borra tras el paso de la hoja de un libro.
Entonces fue un día de septiembre que él finalmente se acercó a Luci y le dijo mirándola a los ojos:
-Me gustas mucho y ya no puedo negarlo más...lo intento, pero no puedo más... 
Él acercó su rostro a ella, cerca muy cerca, donde casi no había espacio entre ambos. La tensión en el ambiente se llenaba de fragancia vestida de rojo pasión. A Luci le temblaban las piernas, su corazón se aceleraba cada vez más, le sudaban las manos y por momentos tenía la sensación de que sus latidos se podían escuchar desde el otro lado de la calle. Parecía que su pecho se cerraba al sentir el roce del aire que emanaba de su boca tan cerca de la suya, se mordía los labios por tocar los suyos en ese beso embelesado, anhelado y deseado por largas noches en desvelo. Luci había ansiado por tanto tiempo escuchar el néctar de sus palabras , que por un momento no supo si era real o estaba flotando en una nebulosa de su espejismo seductor y no supo que contestar...
El resto de la historia se los dejo a libre criterio de su imaginación...

 

30/06/2024
Mariana Pussó





martes, 25 de junio de 2024

Este jueves relato: "El espejo" - "Del otro lado del espejo"

 

Este jueves relato: "El espejo"
Para más relatos los esperamos en el blog de Mag: https://latrastiendadelpecado.blogspot.com



"Del otro lado del espejo"


Sara se encontraba parada en silencio, con una mueca de decepción se miraba en el espejo. Una lagrima caía lentamente de su rostro, suavemente acariciando su mejilla, hasta caer finalmente al vacío.
En ese abismo del pensamiento sintió por un momento que en ese rostro del espejo se dibujaba una sonrisa pero de esas risas perturbadoras y escalofriantes. Se sobresaltó dando un salto hacia atrás. Se acerco nuevamente al espejo y ese rostro igual a ella pero siniestro le volvió a sonreír. Sara se quedó helada, pensaba que estaba alucinando, parecía la imagen misma del diablo metida en su esencia.
-¡Bang-Bang! (sonido)
Se escuchó un susurro lejano, que parecía provenir del espejo. Salió corriendo del baño y se dirigió a la cocina a buscar un poco de agua para tranquilizarse, estaba agitada, transpirada, tenía ojeras, un aspecto desarreglado y desprolijo. Esa noche se fue a dormir sin cenar, tenía el estómago cerrado, no podía sacar de su mente la imagen del espejo. Mientras leía un libro para distraerse, se empezó a escuchar nuevamente ese ruido, esta vez un poco más intenso.
-¡Bang-Bang! 
El sonido venía del baño. Sara se levantó en silencio y abrió lentamente la puerta del baño, prendió la luz y dirigió su mirada al espejo, ahí podía verse ella sonriéndole mientras gotas de sangre espesa le caían de su boca, Sara gritó espantada mientras el espejo se hacía trizas al mismo tiempo. Los vidrios llegaron hasta ella lastimándole su rostro, sangraba, pero la sangre parecía que brotaba sin cesar de su estómago. Salió corriendo del baño, agarró el celular y se dirigió hacia el comedor para llamar, ¿Pero llamar a quién?... De pronto los recuerdos empezaron a volver poco a poco a su perturbada mente. Volvió caminando lentamente, como por inercia hacia el baño.
Allí estaba ella, la bañera llena de agua que seguía saliendo, como río que corre sin descanso, el agua rebalsaba cayendo en cascada y mojando cada espacio de la habitación. Brotaba sangre en vez de agua, llenando ese lugar de un olor nauseabundo. Ella yacía sin vida flotando en el agua turbia, completamente desnuda, inmóvil con una mueca de tristeza en su rostro.
Sara horrorizada miró nuevamente al espejo roto y recordó que tomaba un baño caliente de sales, cuando de repente sintió un estruendo que hizo trizas el espejo y luego un puntazo en su estómago. Entonces todo se volvió oscuro.
En la ventana del ventiluz se podían observar dos pequeños agujeros en el vidrio astillado. Esa noche se había escapado una bala que por destino y desgracia fue a parar a aquel lugar incognito del espejo haciéndolo estallar. Una segunda bala salió disparada esa noche fría de otoño y ya sabemos dónde fue a parar justamente...
23/06/2024
Mariana Pussó


martes, 18 de junio de 2024

Este jueves relato: “Rostro de mujer”-“Jardines del olvido”

Este jueves relato: “Rostro de mujer”

Para más relatos pasar por el blog de Moli: https://molidelcanyer.blogspot.com

Imagen que elegí de las propuestas por Moli para inspirarme...



Jardines del olvido


Se podía visualizar un rostro, lo veía borroso, pero podía distinguir a lo lejos las hermosas arrugas que cubrían cada espacio de su cara, cada detalle dejaba ver las marcas del paso del tiempo, de una vida transitada por los senderos del ayer.

Ana logra por fin fijar su mirada y ver por completo ese rostro tan familiar y añorado, era ella, su abuela. Entonces también reconoció su olor, olía a jazmines, uvas y tierra. Quería decirle tantas cosas, contarle sus amores, sus senderos, sus fortunas y sus tristezas, pero ante todo solo quería sentir el calor de sus brazos recorriendo alrededor de su espalda, poder sentir su fervor al rozar sus rostros en ese eterno y reconfortable abrazo del olvido.

-¡Te extraño tanto! (Exclamo Ana)

De pronto empezó a llover sin previo aviso, se encontraban paradas dejando caer las gotas de lluvia por sus cuerpos en ese día caluroso de verano. Comenzaron a reír y danzar al compás del agua, en un baile de miradas cómplices movían sus almas al ritmo del tic-toc, que caía de una forma perfecta por sus bellos rostros, felices de encontrarse en ese encuentro místico de los tiempos unidos a través del destino. 

La lluvia ceso y a lo lejos podía vislumbrarse el sol asomado entre las frondosas y densas nubes grises. Para rematar ese encuentro perfecto el arcoíris hace su aparición como cristales en el viento, dejando un rico y desorbitante olor a tierra mojada, acompañando ese paisaje deslumbrante de flores y plantas que rodeaban a ambas y llenaban de perfume aquel espacio del infinito.

-Me tengo que ir Ana. (Le dijo su abuela)

-¡No te vayas todavía por favor! Fue mucho tiempo el que te fuiste y te extraño con cada gota de mi aliento.

Los ojos de Ana y de su abuela se llenaron de húmedas lágrimas, espesas, cayendo lentamente por sus rostros mojados por la lluvia.

-Antes de irme quería decirte que despertaras, no te dejes caer en la luz de la oscuridad. ¡Te amo hasta el infinito mi princesa!

De pronto el paisaje de flores y arcoíris se fue tornando gris hasta caer en una completa oscuridad. Al final del abismo podía verse una luz, pequeña e ínfima pero vivaz, de un color anaranjado, como esos atardeceres de ensueño. Ana camina hacia esa luz y de repente despierta en una habitación muy blanca, casi no podía abrir sus ojos, la luz le molestaba, le dolía cada extremidad de su cuerpo, veía todo borroso como al principio. Ve un rostro, pero esta vez de un niño, sin distinguirlo por completo sabe quién es, lo reconoce por su olor, por sus rasgos, era su hijo esta vez.

Estaba en una habitación de hospital, no recordaba cómo había llegado hasta allí, pero si recordaba quien la había traído hasta esa habitación nuevamente. El llamado de su bella abuela la había levantado del abismo de la oscuridad, para volver a encontrarse en ese abrazo de las generaciones pasadas en las generaciones futuras. Ana miró al halo y le sonrió al soneto, sabía que ella estaba allí cuidándola. Se abrazó con su hijo y se entregó al eterno abrigo del sentir, sentirse viva...

17/06/2024 

Mariana Pussó

martes, 11 de junio de 2024

Este jueves relato: "Entre libros"-"El 13"

Este jueves un relato: “Entre libros”... 


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El 13

Sofia se encontraba pensativa, miraba en silencio la computadora.
-¡Nada! No se me ocurre nada para escribir.
Se paro y se fue a preparar un café, busco en la lata de mimbre un chocolate para ver si la inspiraba un poco lo dulce.
Era entrada la medianoche, una noche húmeda y con una espesa niebla, el techo goteaba por la humedad del ambiente. Se escuchaban croar los sapos a lo lejos, hacia mucho calor esa noche de verano hacia el mes de febrero. De pronto se empieza a escuchar un chillido en el techo, hacia varias noches lo oía, después de las doce empezaba a escucharse ese sonido perturbador y molesto. Sofia pensaba que tal vez algún murciélago o algún otro animal estaba entrometiéndose en sus noches.
Siguió absorta pensando que escribir en su novela, iba por el capítulo 13, llevaba días sin poder expresar nada a partir de allí, una nube gris le cubría el cerebro dejándola en un completo y desolado blanco.
El chillido empezó a escucharse más intenso y ahora parecía provenir del altillo. Sofia pensaba que tal vez el animal había logrado meterse dentro de la casa. Odiada pensaba en que tendría que hacer algo para sacarlo en la mañana, mientras se comía el rico chocolate negro de leche con almendras, su favorito. Finalmente, decidió irse a acostar ante la falta de inspiración, un buen descanso quizás la motivaría por la mañana con un tazón de buenas ideas.
En el silencio de la noche, ya acostada en su cama, la despierta de pronto un ruido muy fuerte, como algo que se rompía proveniente del comedor. Asustada prende las luces y camina suavemente en puntillas hacia la sala. Se asoma alumbrando con el celular y le parece ver pasar una sombra a lo lejos, la cual le hace pegar un grito que se estremecía en esa noche calurosa de verano. Toma coraje y prende velozmente la luz del comedor agarrando un velador tan rápido como puede como para poder defenderse de esa sombra que creyó ver. Mira para todos lados y nada. De pronto observa tirada en el piso la taza de café hecha trizas, era raro, estaban todas las ventanas cerradas como para que el viento la tirara. Tal vez era el animal que se había metido adentro de la casa. Dejó las luces prendidas y revisó por todos lados, seguía sin encontrar nada, revisó que todas las puertas estuvieran cerradas y se fue a acostar nuevamente, algo nerviosa.
Apenas se estaba relajando; de pronto se corta la luz en toda la casa, todo quedó a oscuras, Sofía esta vez estaba aterrada del pánico y no podía ni siquiera gritar de los nervios. Busca agarrar el celular para alumbrar el espacio, pero este estaba en negro, no andaba, así que se tapó completamente hasta la cabeza, como si eso pudiera protegerla de que nadie la viera.
Se sintieron unos pasos que venían lentamente acercándose hacia la habitación, la puerta se abre suavemente, hacia un crujido al abrirse. A Sofía le latía tan rápido el corazón que sentía que se le salía el pecho por la boca del terror que poco a poco se apoderaba de ella. Los pasos se detuvieron justo de frente a su cama y sentía que algo se acercaba tocándole los pies por encima de las cobijas. De pronto las frazadas y las sábanas son arrancadas con mucha violencia. El grito de Sofía pudo oírse por toda la casa, desgarrador y perturbador.
A la mañana podía verse entrar algo de luz a través de la ventana, le gustaba dejar un poco entreabierta la persiana para que la luz del día la despertara temprano. Sofía se encontraba en posición fetal recostada sobre la cama, inmóvil pero con sus ojos abiertos y una sonrisa macabra en sus labios. 
En ese momento suena el timbre, por las mañanas siempre su amiga Juliana solía pasar a desayunar con ella y contarle las novedades en chismeríos del pueblo.  Sofía se levanta lentamente y camina para abrir la puerta sin siquiera preguntar quien estaba detrás. Su amiga la saluda rápidamente y le dice:
-Todavía en pijama y con esa cara de sonámbula, ¿Mala noche? Ahora me contas todo, yo te traigo varias para contar hoy.
Juliana entra y se dirige hacia la cocina directamente, traía unas facturas para compartir. Sofía cierra la puerta de entrada. De pronto sus ojos se ponen totalmente negros y le salen gotas de sangre por los costados, se desliza rápidamente como flotando por el aire con una risa desgarradora y se acerca hacia donde estaba su amiga de espaldas...
-¡Sí! (exclamó Sofía)
Al fin le surgieron las palabras para escribir el capítulo de la novela que la tenía en desvelo por tantas noches enteras. Su libro trataba sobre espíritus malignos.
Cerró la computadora feliz de haber adelantado un capítulo más, eran pasadas las cuatro de la madrugada y se metió en su cama con una sonrisa en el rostro y la piel relajada de haber avanzado en esta nebulosa que la había perturbado por días.


10/06/2024
Mariana Pussó


martes, 4 de junio de 2024

Relato juevero: "La amistad"-"Memorias"




Para más relatos ir al blog de Campi: https://campivampi.blogspot.com



Memorias 


Pensaba en que escribir sobre la amistad y poco a poco los recuerdos vinieron a mi... 

Estaba en esos días grises y gracias a un amigo comencé a escribir sobre las páginas en blanco, me pude despedir en esa carta que le escribí al viento de aquella persona tan especial en mi vida. Desde entonces con idas y vueltas mi pluma recita en susurros, susurros de tinta y pasión. 

Recordé cuando me lastimaron tanto que mi corazón se desgarro, pero también recordé que he lastimado y como he perdonado también me han perdonado, eso aprendí del crecer en una amistad. 

Lo bueno de estar con compañía que nos hace sentir seguros es poder ser trasparente, sin temor al prejuicio, eso descubrí al sentirme rodeada por la sinceridad. Poder hacer el ridículo y reír a carcajadas. Poder expresar aquellos secretos que guardamos en lo profundo y más oscuro del alma, que nos hace sentir que somos humanos y podemos fallar, pecar. Prestar un oído para escuchar las penas que siente ese otro, sacar afuera en habladurías al viento y a veces callar en silencio, solo al compás de tu compañía y unos ricos mates. 

Se vinieron a mi mente aquellos recuerdos de borracheras, que no sólo era la mala influencia al momento de tomar, sino también acompañar hasta la puerta cuando la situación se descontrolaba un poco y te dabas cuenta de que esa amiga no recordaría ni su nombre al despertar. 

Pensar en aquellas distancias físicas o mentales que a veces nos alejan de esa persona, pero cuando estás ahí junto a ella el tiempo no parece haber trascurrido y los abrazos parecen eternos. 

Recordar aquellos momentos que reí a carcajadas de las secuencias que les tocaba pasar al otro, pero también aceptaste su risa cuando resbalaste en mierda de vaca por el rocío de la lluvia y a puteadas terminas riendo por tu desgracia junto a ella, dándole un poco de picor a este relato de recuerdos. 

Cuando el prejuicio te hace pensar que esa persona no es mucho de tu agrado, pero aun así le das una oportunidad cuando te propone salir y descubres que sólo eran prejuicios y llevas una amistad de más de diez años. Te alegras de haber abierto esa puerta a pesar de las primeras impresiones, que a veces nos fallan y sin querer se convierten en una bella y sincera amistad. 

Así podría seguir... de recuerdo en recuerdo, de una amistad a otra, porque aunque sean todas muy distintas, algo tienen en común, que cada una de ellas es especial para , porque cada una fue forjada con la sinceridad de caminar juntos a la par, atravesada por buenos y malos momentos, por risas y por lágrimas...pero siempre siendo guiados con la magia del más puro y verdadero sentimiento: el de poder decir esa palabra tan especial, el poder decir “amigo/a”... 

2/06/2024 

Este jueves relato: "Ensalada de pimientos"-"Piquillos del infierno"

Este jueves relato : "Ensalada de pimientos"-"Piquillos del infierno" " Piquillos del infierno " La forma perf...